SHAFT PRO nace para quienes no se conforman con lo establecido. Cada detalle está pensado para elevar la experiencia de conducción: desde la selección de materiales hasta la aerodinámica, el confort y los sistemas de protección.
Los cascos, textiles y accesorios SHAFT PRO representan la línea de alto desempeño de SHAFT, desarrollada para riders que buscan un mayor nivel de tecnología, protección, confort y diseño. Esta línea incorpora materiales y soluciones avanzadas para ofrecer una experiencia de conducción superior, sin perder la identidad que caracteriza a SHAFT.
Descubre modelos SHAFT PRO diseñados para diferentes estilos de conducción y encuentra el casco que se adapta a tu forma de rodar.
Mide el contorno de tu cabeza con una cinta métrica y compáralo con la guía de tallas. Un casco debe ajustarse firmemente sin generar molestias excesivas ni moverse al girar la cabeza.
Se recomienda reemplazar el casco cada 3 a 5 años, dependiendo de su uso y estado. Si ha sufrido un impacto fuerte, debe cambiarse inmediatamente aunque no presente daños visibles.
Un casco bien ajustado debe sentirse firme en toda la cabeza y las mejillas, sin puntos de presión incómodos. Al moverlo con las manos, la cabeza debe acompañar el movimiento sin que el casco se desplace libremente.
Si el casco recibió un golpe significativo, lo más recomendable es reemplazarlo. Los daños internos pueden no ser visibles, pero pueden afectar su capacidad para protegerte en caso de un nuevo impacto.
El casco integral ofrece la mayor cobertura y protección. El abatible incorpora una mentonera móvil para mayor practicidad, mientras que el abierto brinda más ventilación y libertad de movimiento para recorridos urbanos.
Limpia la coraza y el visor con agua tibia, jabón neutro y un paño suave. Si el casco cuenta con interiores removibles, lávalos siguiendo las recomendaciones del fabricante para conservar su comodidad y durabilidad.